Archivo mensual: febrero 2013

Cuando las críticas se convierten en piropos.

Es verdad que el espacio de la librería se llenó de gente (amiga y no) que quería escuchar cuentos y me siguieron, por este alambre de historias que he ido creando este último año, estupendamente. Javier estaba en primera fila. No le veo hacer malas críticas de nada. ¿Será que no escribe de lo que no le gusta? La mía me dejó con la sonrisa puesta mucho rato.

De Javier López Clemente.

“Ayer Cristina Verbena se subió al alambre en El Pequeño Teatro de los Libros. A mi la Verbena siempre me recuerda la sabiduría que viene de vaya usted a saber, sabiduría ancestral de mujer. La profundidad de su canto, la chispa de sus ojos, la sonrisa fresca y ese va y ven sobre las palabras. Ayer la Verbena nos hizo reir y en algunos momentos shhh silencio, ese silencio que se posa en las mentes, las abre y nos hace pensar. Ayer me volví a enamorar de la Verbena, es que ustedes no saben lo guapa que estaba.”

Y de Magda Labarga, en su blog:http://magdalenalabarga.wordpress.com/

“Este viernes vi a Cristina Verbena haciendo equilibrios en El Pequeño Teatro de los Libros. Una librería con vocación de centro cultural que hace también equilibrios y a la que sus libreros-funámbulos Carolina y Ciro están convirtiendo en un referente para quienes disfrutamos contando y escuchando historias.

“EquiLIBRIstaS” es un espectáculo de narración oral delicado y arriesgado. Cristina se sube a su alambre de palabras y hace piruetas, nos asombra con el más difícil todavía. Un mundo se pone en movimiento, un mundo de extraños funambulistas que caminan asomándose a abismos, a punto de caer (o a punto de alzar el vuelo). Prosa y poesía, muerte, amor y zombies hacen cabriolas y son hilo que se tiende entre la narradora y sus oyentes. Por ese hilo paseamos de la mano de la narradora, que nos hace mirar lugares insólitos. Lugares que sólo se ven desde el alambre, que no podríamos haber visto sin el hilo que ella tiende y por el que nos conduce.  La Verbena es la acróbata que camina en las alturas y sin red, sonriendo, bailando, siguiendo el consejo de Jean Genet en El funámbulo: “tú no estás para divertir al público, sino para fascinarlo”. Y nos fascina.”

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EquiLIBRIstaS. Cartel.

EquiLIBRIstaS. Cartel.


Bienvenidas.

En la escuela de Zaidín me recibieron con este cartel:

Zaidin

Las niñas/os de infantil me habían imaginado alta, melenas largas, manos enormes, sonrisa, gorda con pies asomando…fué como si me hicieran cosquillas, empecé riendo la sesión. Cuando terminaba un cuento me animaban a seguir: “Otra, otra”…

Hace un par de años en Jaraba, una sesión para infantil, un niño de cinco años que escuchaba con entusiasmo me interrumpió para preguntar: “¿Tú tienes casa aquí?” “No”, le dije. “Pues hay un solar vacío al lado de casa de mis padres. Yo te voy a hacer una casa”.

En el cole de Alcañiz, los dibujos que me habían hecho de bienvenida colgaban de una cuerda, funambulistas de colores, de un lado a otro del hall.

“Te lo has currao”, me dijo un hombre de un pueblo pequeño al final de una sesión.

Este es mi trabajo, de horas sola y carretera, y de encuentros sorprendentes y cosquillas que te hacen sonreír aún pasado mucho tiempo, gracias.


Se atarantó un niño…

Presenté el cuento: El baile de la tarántula en la escuela infantil de Fraga. Hablé del calor que tenía María en el campo, cómo cerró los ojos al beber del botijo para sentir mejor el agua fresca en la boca, la garganta…los niños ya me conocían de esa misma mañana, que la habíamos pasado con cuentos.

Cuando el baile de la tarántula acabó y la niña se alejó bailando, puse una tarantela y les invité a bailar, bebés y madres, padres…un niño se acercó a bailar conmigo, ya con el paso bailarín se acercaba. Nos tomamos de la mano y giramos: “Da vueltas, le dije, gira”. Y la madre me dijo algo, yo le respondí. El niño siguió girando, la madre contó algo más y el niño otra vuelta y otra…hasta que se cayó al suelo, mareado perdido. Paramos, ella lo recogió, lloraba, me miró enfadado. “¡Ay, perdón, se me olvidó decirte que pararas!” Y así fue cómo ese niño se me atarantó.

..."vueltas y vueltas dará el mundo"...

…”vueltas y vueltas dará el mundo”…


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